Bienvenidos a este, un Espacio Didáctico en español para alumnos y aficionados de la Tuba y el Bombardino.
Espero y deseo que encuentren lo que buscan y les ayude en sus intereses sobre nuestro excelente instrumento.

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“Instrumentista–Profesor de Tuba y Práctica de Conjunto” por la Esc. Nac. de Artes , (Cuba). “Profesor Superior de Tuba” por el Real Conserv. Sup. de Música de Madrid (España). Artista Wessex Miembro de I.T.E.A. (International Tubist Euphonium Association), AETYB (Asociación Española de Tubas y Bombardinos) y de la UNEAC (Union de Escritores y Artistas de Cuba). Profesor de Tuba del C.S.M.“Andrés de Vandelvira” de Jaén.

lunes, 27 de abril de 2015

LA AUDICION EN PÚBLICO. ¿POR QUÉ TEMERLE?


Hola a todos. 

Mediante este artículo pretendo exponer mi opinión sobre la importancia de realizar Audiciones en Público en los diferentes niveles de enseñanza y su importancia desde mi humilde opinión y experiencia de varios años como profesor.


Casi en su totalidad este artículo podría ser extrapolado a la danza, sus alumnos y profesores, pero lo ejemplificaré con la música al ser mi campo de docencia y experiencia interpretativa. 

Pero vayamos al tema que nos ocupa. Las audiciones públicas en la enseñanza artística. 

Como dice un docente al que respeto mucho y aprecio, ya que es un excelente músico y un experimentado profesor con resultados más que loables y reconocidos..."Esta no es toda la verdad, pero es mi verdad y es la que les puedo brindar".

El músico, ó al menos el que se precia de ello y vive y/o disfruta con el acto de tocar, siempre está presentándose ante el público. Puede ser conocido, afín, cercano, distante, apático, reflexivo, crítico ó prejuicioso para con el intérprete, pero en definitiva, público al fin, ante el que se tiene una serie de sensaciones que hoy se han englobado en el término "ansiedad escénica" y que siempre han estado presentes en todas las facetas del hombre cada vez que ha emprendido un acto, sea caminar, hablar, escribir, correr, amar....todas, cuestiones que cualquier ser humano sin distinción de raza, sexo ó nacionalidad realiza a diario sin temor, pero que al abordarlas por primera vez, le crearon tensión, miedo, sensaciones de dolor, malestar, etc.

Pues eso es exactamente lo que le ocurre al intérprete que no tiene la practica de audicionar, cuando se presenta ante "el respetable" como se suele llamar al público. 


Esos sudores, esas sensaciones de flojedad intestinal, ese aumento del ritmo cardiaco, etc, que algunos intentan mitigar con alucinógenos, bebidas alcohólicas, terapias tipo yoga, hipnosis y otras, que no minusvaloro, pero que en realidad terminan donde todo comienza, en el cerebro humano y su inmensa capacidad de regeneración y control de todo lo que realizamos a diario de forma consciente y/o inconsciente, son las que siente, sin dudas un intérprete poco acostumbrado a tocar en público. 

He aquí, a mi juicio, el análisis a  abordar; el de la capacidad de nuestro cerebro de concientizar el acto de tocar en público como algo natural, normal, inherente al hecho de ser artista.

En las diversas leyes de educación que han sido implementadas, se les da algún valor a este acto de presentarse en público desde los niveles más elementales, pero de alguna forma se deja en manos del docente y a su criterio algo que es sustancialmente importante y es tocar ante todas las personas que se pueda, mientras más mejor, mientras más críticas mejor, mientras más entendidas en la técnica del instrumento mejor, para que desde muy jóvenes, pierdan el miedo y asuman este acto con naturalidad, como un pasaje más de la vida que han elegido.

Es seguro, que al leer estas líneas, más de un docente no estará de acuerdo conmigo en algunas de mis afirmaciones, pero estoy seguro que si convendremos en la siguiente cuestión: hay alumnos que no temen actuar en público si se encuentran insertos en una agrupación (dúos, tríos, cuartetos, orquestas, bandas de cualquier tipo, cuerpos de baile) y sin embargo el hecho de tener que ser "solistas", les aterra.


Esta doble faceta de docente e intérprete activo, tiene varias vertientes y los que nos dedicamos a ella, en alguna medida sabemos que no todos los alumnos llegaran a ser solistas, no sólo por su instrumento (algunos socialmente son poco reconocidos como tal, cosa que hablaremos más adelante), sino porque no se sienten capaces y seguros para enfrentarse "solos" a un público. Sin embargo, durante su etapa como alumnos, irremediablemente están abocados a realizar el "acto solístico" al menos una vez al año en los exámenes y/o audiciones que se reflejan en las programaciones didácticas y eso es casi inevitable. 

Por otro lado, el sistema de pruebas que existe para acceder a las diferentes plazas (sea una oposición a funcionario docente ó a una plaza en una agrupación de danza, orquestal y/o bandística de nivel) requiere de una actuación en público (Tribunal), casi siempre con un programa prefijado y que más de un contendiente realizará, lo cual lleva a la irremediable comparación entre unos y otros y esto es otro de los elementos que más "temor" da a los intérpretes. 

En según qué opción (funcionario docente ó integrante de agrupación) las posibilidades de obtener tan ansiada estabilidad social, pasan por el antes mencionado Tribunal. En unos casos pueden ser docentes con mayor ó menor experiencia interpretativa el público que juzgue y decida de forma inapelable tu capacidad como docente y en la otra, serán posiblemente intérpretes  con alguna responsabilidad en la agrupación, los que decidirán si te aceptan como compañero ó no. 

Como habrán visto, he hecho una explicación simple y coloquial para que los docentes "no artistas" puedan entender la importancia vital que tiene para los alumnos, actuar ante público de forma "solística", pues de cualquier forma ese será un paso imprescindible para la obtención de las mayoría de las plazas en disputa en cualquiera de las opciones descritas. 

La música y la danza, a pesar del desconocimiento social, son carreras que se inician a muy temprana edad,  muy larga (de media unos 14 años)  y muy difícil.  


Mientras un niño de 10 años con sus estudios básicos obligatorios normales, aún no tiene , por lo general, muy claro que va ser de mayor y en su vida, un niño de la misma edad que asiste a un Conservatorio, donde tiene una carga lectiva y horaria de alguna consideración, ya ha iniciando un camino profesional en la vida, que será duro, tortuoso, competitivo en alto grado, pero bello espiritual y emocionalmente. Esta realidad, nos debería obligar a todos, a prestar más atención a los alumnos que la realizan y valorar su esfuerzo en su justa medida y contexto.

Es recomendable que desde el inicio de los estudios, los alumnos tengan la oportunidad de presentar "sus logros" ante público. Que se diviertan, que jueguen con el hecho de actuar en público, que lo vean desde el inicio como algo normal, bueno, importante y que los haga delirantemente felices. Así y solo así podrán en el futuro de sus estudios y posteriormente de su vida profesional y artística, desprenderse de esos temores  e inseguridades que provoca el miedo al fracaso y la crítica que es lo que en realidad sucede cuando, si no tienes la costumbre y las claves de superación, te presentas en público "solo".

En mi experiencia, que seguro comparto con muchos docentes e intérpretes, las claves para la superación de estos temores al fracaso y la crítica, pasan por la calidad del estudio, la preparación y la superación de las metas técnicas, estilísticas y musicales que les plantee cada obra que han de interpretar. 


Si consiguen superar las dificultades técnicas y los pasajes complicados, si logran conseguir el concepto de "hacer suya" la obra, seguramente, lograrán más fácilmente esa felicidad al actuar y desaparecerán en gran medida los miedos, ya que serán intérpretes seguros de sí mismos, de sus capacidades y potencialidades.  

Retrotayendome a un comentario anterior acerca de que existen instrumentos que socialmente no son "bien vistos" en su papel de solistas, hay que hacer una aclaración. 

Existen instrumentos que su formación y bibliografía musical esta basada casi toda en la ejecución solística. Ejemplo: Violín, Piano, Violoncello, Guitarra, Flauta, Canto y en un poco menor medida algún instrumento de Viento madera (Oboe, Clarinete) ó metal (Trompeta)

Por el contrario hay varios instrumentos que "su función" ha sido tradicionalmente dentro de una agrupación de formato grande (orquesta ó banda de música). Ejemplos? Pues casi todos los demás que conocemos.  ( Contrabajo, Fagot, Trombón, Tuba, y casi todos los de percusión)

Este comentario anterior lo hago para de alguna forma justificar la mayor proyección y predisposición de los alumnos de según que instrumento/ especialidad ante el hecho de realizar audiciones "a solo". 

Cuando digo "a solo" no es intrínsecamente solo, eso también incluye ser solista con acompañamiento desde un piano hasta por una agrupación y no formando parte de ella. 


Para concluir, me gustaría hacer mención a que existe un tipo de intérprete que he soslayado, por no decir borrado de este artículo y es el de quien ha conseguido no solo hacer suya las obras, sino todo su espectro estético. Es el que posee el talento y sobre todo las posibilidades de vivir de ser solista ante público y actuar regularmente como tal. Esas personas, con un merecido respeto, no son la generalidad, pues con el arte a veces "se nace", pero por lo general "se hace" a base de práctica, estudio y "colaboración" por parte del mundo que nos rodea.

Espero haber sido lógico en mi explicación acerca de la importancia que tiene la experiencia de realizar audiciones en público desde el inicio de las enseñanzas y a la vez sensibilizar al lector que no conoce este mundo maravilloso del arte, sobre la importancia del apoyo y comprensión para con los alumnos e intérpretes en general. 

Muchas gracias.

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